La nueva LPH, un paso más hacia la accesibilidad

ascensor escaleras

¿Ascensor o escaleras?

Desde el 4 de diciembre de 2017, si tu comunidad de propietarios no es accesible es que lo estáis haciendo mal. Aunque la Ley es clara al respecto, no parece haberse extendido la obligación de cumplirla y todavía hay demasiados edificios que actúan como cárceles de sus vecinos. Sin embargo, no todo está perdido y la legislación avanza lenta pero imparable hacia el objetivo. El último paso se ha dado con la nueva actualización de la Ley de Propiedad Horizontal aprobada en diciembre de 2018.

Aunque el caballo de batalla en la última intervención en la LPH era la problemática de los pisos turísticos, lo cierto es que también se introdujeron mejoras en lo relativo a la accesibilidad universal. En concreto, se recoge la obligatoriedad de realizar obras siempre que la comunidad de propietarios consiga acceso a ayudas públicas por importe del 75 por ciento del coste total.

El Artículo diez de la Ley de Propiedad Horizontal ya recogía el «carácter obligatorio», sin necesidad «de acuerdo previo de la Junta de propietarios», de aquellos «trabajos y las obras que resulten necesarias» para diversos supuestos, entre los que se encontraban «las necesarias para satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal».

Específicamente, el texto recoge el carácter mandatorio de «las obras y actuaciones que resulten necesarias para garantizar los ajustes razonables en materia de accesibilidad universal y, en todo caso, las requeridas a instancia de los propietarios en cuya vivienda o local vivan, trabajen o presten servicios voluntarios, personas con discapacidad, o mayores de setenta años, con el objeto de asegurarles un uso adecuado a sus necesidades de los elementos comunes, así como la instalación de rampas, ascensores u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior, siempre que el importe repercutido anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes. No eliminará el carácter obligatorio de estas obras el hecho de que el resto de su coste, más allá de las citadas mensualidades, sea asumido por quienes las hayan requerido».

, , , , ,